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viernes, 19 de abril de 2019

Biografía lectora de Catalina Casares

                                         
                                                          Mi desamor con los libros </3


   De chiquita amaba leer y amaba que me lean, mi mamá me leía casi todas  las noches antes de dormir,  tenia un libro que me gustaba mucho que se trataba de un perrito que perdía su osito y yo le pedía que me lo lea todas las noches, tanto que ya me lo sabia de memoria y mientras me lo leía yo lo repetía con ella. También me leían muchos cuentos de  María Elena Walsh, entre ellos "los cuentopos de gulubú"
estaba encantada con esos cuentos, ella tenia una forma de escribir que a mi me gustaba y atrapaba mucho.
A medida que fui creciendo empece a leer sola,  leí "Dailan Kifki el elefante" de María Elena Walsh,  creo que gracias a ese libro me enamore mucho más de la lectura y quede encantada.


 En tercero me acuerdo de ir a dirección a pedirle a mi directora que me recomiende libros, ella ahi tenía una biblioteca llena de libros infantiles, siempre me leía un pedasito de los libros que me prestaba y a mi me fascinaba porque los leía con muchísima gracia.
 Me recomendó, entre ellos, "Natacha" de Luis Maria Pescetti, "Ruperto" de Roy Berocay, "Diminuto" de Liliana Cinetto, esos fueron libros que me marcaron bastante y me gustaron mucho, leía todas las noches en mi cama, que siempre me resulto muy cómodo ya que era un lugar que me relajaba bastante, también me gustaba leer en mi jardín con el ruido de los pajaros y el solcito calentandome.
 Me acuerdo también de haber leído "Viaje al río de la plata" de Ulrico Shmidel con mi papá, leíamos casi todas las noches un ratito, me gustaba porque era un libro interesante ya que a mi siempre me entretuvo un poco la historia  y además era compartir algo con mi papá. A veces el me lo leía a mi y otras se lo leía yo. Me gustaba leer en voz alta, siempre que podia les leía mis primitos más chiquitos o a mis hermanos.
En 4to grado mi maestra de Practicas del Lenguaje nos hizo leer cuentos de Cortázar y fue mi mayor frustración, eran libros muy complejos para una nena de 10, no me entretenían ni los entendía. Eso me generó un gran desencuentro con Julio Cortázar y a pesar de que me recomienden sus libros todavía nunca pude leer y valorar un libro de él. En esa época ya no leía tanto.
    Luego de eso, cuando nos mudamos a Buenos Aires, mi nuevo colegio tenía una biblioteca enorme llena de libros por conocer, y encontré en 6to grado "Caídos del Mapa" de María Inés Falconni, mi escritora favorita desde entonces. Su saga me atrapó muchísimo, era capáz de leer un libro entero de esos en un día y lo hacía.  Quede fascinada y gracias a ella volví a leer mucho más y leí muchos libros de ella entre ellos también su saga de "Fin de semana en el paraíso" que también me gustó mucho ya que tenían el formato novela comedia romántica que a mi me enganchó muchísimo.

    Toda mi vida leí bastante hasta que empecé la secundaria y me olvide completamente de lo que era leer, engancharse con un libro ya no me pasa hace muchísimo. El último libro que leí y me engancho fue en febrero de 2016 antes de empezar la secundaria, llamado "Quién conoce a Greta Garbo" de Norma Huibodro, una novela policial de adolescentes, ese fue el último libro que disfrute realmente.
 Luego de eso empezó mi desamor con los libros y ya no leí más, siempre trato de engancharme con alguno pero me cuesta muchísimo, ya no me gustan como antes. Ahora ya ni leo, con suerte leo los que me manda el colegio que casi nunca me gustan, me cuesta muchísimo terminarlos y los terminó sin entender. Es que mi cabeza solo esta pensando en terminarlo y no me concentró realmente en la lectura. Pienso en otras cosas, escucho música y me distraigo completamente.
     En mi cuarto solo tengo una pequeña biblioteca con los libros que me gustaban antes, cuando leía, pero esa biblioteca ya no crece, se quedó estancada, hace como tres años que no agrego nuevos libros.   A veces esta más vacía, eso si, porque algo que me gusta es prestarlos y que la gente se enamoré de esos libros tanto como yo en su momento.
    Me gustaría volver a leer, volver a sentir lo que sentía antes cuando me atrapaba un libro, volver a divertirme con ellos. Pero por ahora no puedo, no me sale, no me encuentro con los libros y ya nos los disfruto.

1 comentario:

  1. Una escritora húngara, que escribe cuentos para niños, me viene a la voz para invitarte a que pensemos ahora juntas razones, no ya para leer, sino para no dejar de hacerlo: "Cada artista, cada escritor, se abre para enseñarnos algo precioso, algo de lo que podemos aprender y algunas veces cuando encontramos obstáculos en el camino nos dan fuerzas para seguir con nuestros sueños y ser cada vez más fuertes. Los libros te forman, te enriquecen, te hacen más tolerante, te abren mundos..."
    Entonces, bienvenida la escuela que te abre la puerta a ejercer tu derecho a leer o no hacerlo, porque deja de leer quien lee; el que no lee se somete a no elegir, a ser dicho y a conformarse con lo que hay.
    Ojalá te crezcan ganas como una picazón que a medida que se rasca, más pica.
    Gracias por compartir.

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