Mi deshabitada biografía
lectora
Mi primer recuerdo asociado con los libros fue a eso
de los cinco años, con mis abuelos.
Ellos viven en Monte Carlo, Misiones, en una casa junto
a un bosque donde íbamos a visitarlos durante las vacaciones.
Mi abuela, antes de dormir, nos leía cuentos de princesas,
aventuras, a veces intentaba leer algo más histórico o complejo, pero nunca nos
terminaba de interesar completamente, no recuerdo cuales específicamente…
El primer libro que me atrapo se llama “Noches Blancas
de John Green, Maureen Johnson y Lauren Myracle” se trata de tres historias de
amor que transcurren con una tormenta de nieve en nochebuena, me lo regalo un
amigo de la familia cuando cumplí once, luego de leer esa historia, no tuve
mucho más contacto con los libros, dejé de leer por placer…
Mi autora favorita era María Elena Walsh, mi infancia
se basó en sus canciones y sus libros.
Últimamente leo más libros en inglés, ya sea manuales
o cuentos que me mandan para ejercitar el idioma, pero siempre los clásicos como
por ejemplo el fantasma de canterville, nada muy interesante, tendría que
adentrarme más en la literatura, siempre lo pienso.
Cuando termino un libro suelo prestarlo o regalarlo,
no es que haya leído tantos tampoco. Es como con mis dibujos, una vez que ya no
tengo más que aportarles se los doy a alguien que me los pide o sé que los
quiere, me gusta porque a veces noto que los tienen colgados en alguna pared y
me causa una sensación de felicidad.
Creo que el mejor lugar donde he leído un libro fue en
la galería que da al jardín, en la casa de mis abuelos, y esa galería da al
bosque que mencioné antes, es hermoso.
Donde más me cuesta leer es en el colectivo o en el
auto, en esos casos donde no puedo mantener mi vista en un renglón, prefiero
observar el paisaje del viaje, me reduce el estrés.
Leo porque me gusta, me gusta entender y mantenerme en
la línea del relato, pero al mismo tiempo siento que yo soy parte de ese relato
también, al pensarlo, lo creo nuevamente, con mi perspectiva, no hay forma de
aburrirme con eso, y no me refiero al cuento en sí, porque claramente me puedo
aburrir al leer algo que no me interesa o al no entenderlo completamente. Me
refiero a esas imágenes que se plasman en la mente cuando estás leyendo, eso me
entretiene mucho, porque es única, autentica e inigualable. Me gusta pensarlo de
esa forma.
Deje de leer por el tiempo que no tengo, hago actividades
que a veces no me dan tiempo a poder terminar un libro, o lo que he leído me aburrió
muy fácilmente, sentí que no le iba a encontrar la vuelta, que leer no es lo mío,
pero después de las clases con Amadio sentí esa enseñanza del lector que tanto
hablaban en las biografías lectoras, que un alumno lee si su docente lee, que
la lectura se contagia no se enseña, eso me trajo curiosidad y me dio interés.
Estoy tratando de organizar mejor mis tiempos hace bastante, no sé si lo estoy
logrando, pero dentro de esa organización me gustaría agregar el tiempo de
lectura a mi día a día con ayuda de algún lector que pueda aconsejarme o ayudarme
en esa caminata, pero hoy en día casi nadie lee, mis papás no lo hacen muy
seguido y mis abuelos que si lo hacen (mi abuelo que ha estudiado en la
universidad de filosofía y letras), no están seguido como para pedírselo…
Fuera de todas esas negativas, tengo otros intereses
aparte de leer que llevo a cabo como danza o el dibujo, este año empecé varios
talleres en los cuales seguramente pueda avanzar con otros intereses (como el
taller de escritura), siento que no soy muy buena expresándome con palabras,
por eso siempre lo pasmo en la expresión corporal, bailando o en papel, dibujando,
me propuse empezar a escribir pero siempre me voy por las ramas o me estanco en
algo que siento no poder avanzar por mi corto vocabulario.
No tiene mucho que ver pero me gusta leer el horóscopo
aunque no lo entienda mucho, yo personalmente soy Acuariana, a veces siento que
al leerlo me da algunas respuestas sobre mis pensamientos o acciones que ningún
otro podría darme, como algunos consejos o explicaciones que en lo personal me
sirven. El poder explicar mis pensamientos a otra persona, saber hacerlo es lo que busco este año y con ese
dato termino esta biografia.
Se dan muchas razones para leer, pero creo que hay una que es indiscutible: la vida, leyendo, es mucho más interesante porque se nos abren miles de posibilidades de vincularnos al mundo y a nosotros mismos. Así, cuando nos comprometemos con la lectura, salimos transformados de ella.
ResponderEliminarOjalá el trabajo que compartiremos desde ahora te lleve a poder nombrarte y nombrar, a comprobar que no se trata de reemplazar actividades sino de de sumar, con equilibrado movimiento, placer y deber.
Gracias por compartir.