Mis mejores y peores hallazgos en la lectura fueron y
siguen siendo mi situación actual con ella, este trabajo y distintas
conversaciones día a día me hacen pensar que tendría que leer más, que es algo
que todavía no descubrí ni encontré, por eso no digo que no me gusta leer ni
mucho menos, porque siempre que me pongo a leer termino muy enganchada, pero me
cuesta empezar. Por esto mismo creo que, por lo menos en mi caso, sirve la
lectura obligatoria en la escuela, esa es mi motivación para empezar a leer. También,
la lectura en la escuela hace reflexionar y darle otra mirada a un texto. Me
gustan las preguntas reflexivas en los cuestionarios luego de la lectura, no
las de comprobación de lectura que fácilmente se pueden responder copiando
textual el texto. Hoy en día sinceramente si no es para el colegio no leo
mucho, pero siempre tengo presente que podría empezar a darle más importancia,
me insiste mucho Clara de 4to 1ra, que es muy fanática y siempre descubre cosas
nuevas en la lectura, y tiene hábitos que yo no tengo como por ejemplo dejar el
celular y ponerse a leer por su cuenta, sin distraerse por ejemplo con las
redes sociales.
En mi infancia recuerdo haber tenido los primeros
libros que se metían en la bañadera, de goma, y los de tapa dura, que enseñaban
los animales, los colores, los números etc, y luego los que empezaban a contar
historias. Me gustaban mucho los que eran una seguidilla de cuentitos del mismo
personaje, como los de Federico, de Graciela Montes, amaba
-Federico se hizo pis
-Federico no presta
-Federico dice no
-Federico va a la escuela
-Federico y el mar
-Federico y el tiempo
-Federico y su hermanita
Otra colección de Violeta Neou, Teo, y el que más me
gustaba era el de su familia. También me gustaban los de Disney, que venían la
tele y salían en formato revista, había una colección junto con la revista
Genios y siempre pedía esos, junto con los que traían botones con sonido.
En mi escuela primaria le dábamos mucha importancia a
la lectura. Los viernes hacíamos lectura silenciosa, junto con charla larga y pintura
de mandalas. En la hora de lectura silenciosa, todo el colegio leía, nosotros
en las aulas, y los que trabajaban en sus respectivos puestos de trabajo, ellos
se llevaban su propio libro o elegían de la biblioteca, nosotros podíamos hacer
eso pero además juntaban las mesas y teníamos todos los libros para nuestra
edad que las maestras elegían, expuestos.
Después, a medida que fui creciendo me empezaron a
gustar mucho las comedias románticas, pero hoy en día leo más policiales con
suspenso, me gusta mucho ir haciendo especulaciones y descubrir cosas. Siempre
leí en español, de hecho cuando leía en inglés en el colegio, lo pensaba en
español mientras leía. Cuando me engancho en la lectura, me sumerjo y no me
molesta el ruido, pero preferentemente leo en silencio y sin mucho movimiento
alrededor, y considero que el mejor momento para leer es a la noche antes de
irme a dormir. No suelo marcar los libros con lápiz sino con post its para
verlo mejor. Además muchas veces leo libros prestados, entonces no los marco. Me
pasa mucho en la lectura que empiezo a leer y ojeo como termina la página, pero
trato de sacarme ese hábito ya que a veces me dificulta la lectura en voz alta,
porque voy más rápido de lo que puedo leer solo por adelantarme al final del
texto.
Al no tener tantos libros en mi biblioteca, no suelo
prestar, pero me encanta que me pidan y que me den también, porque como sé que
lo tengo que devolver, lo leo sin olvidarme y me resulta más dinámico, igual
que cuando en la primaria pedíamos un libro en la biblioteca y teníamos una
fecha para devolverlo, aunque era más que nada un control para que no se
pierdan los libros, si tardabas mas no pasaba nada.
Cuando empiezo una lectura suelo terminarla, pero una
vez me pasó que no terminé Bajo la misma estrella (Jhon Green) ya que salió la
película y fui con una amiga y mi mamá al cine, y como ya sabía el final no lo
seguí, pero creo que me pasó porque fui al cine sin terminar el libro, porque
me pasó de ver películas que ya había leído el libro, y libros que ya había
visto la película e hice las dos cosas sin problema, aunque inevitablemente me
gustaba más una manera. Igualmente creo que son muy distintas las dos maneras
de contar la historia, sobre todo por lo que charlamos en clase luego de leer y
ver el corto “Matar a un niño”.
En cuanto a la tecnología de hoy en día, creo que
inevitablemente todos cambiamos nuestra manera de leer aunque sea en lo más
mínimo, ya que hasta un mensaje que anteriormente era escrito hoy pasa a ser
vía un aparato tecnológico. Personalmente yo cambié muchísimo pero en un punto
para bien, ya que leo más, pero para mal en el sentido de que en un momento me
puede hacer mal a la vista. Leo en plataformas de lectura pero además las cosas
del colegio prefiero leerlas en el celular que en papel. Hace poco empecé a
escuchar audiolibros a través de podcast y me gustó mucho, le encontré la
vuelta a lo que me “aburría” cuando leía, puedo hacer otras cosas mientras
escucho, o escuchar en el colectivo, que a veces me marea y tengo que dejar de
leer.
En fin, creo que la lectura por lo menos en mi caso es
un paso a paso y tengo épocas en las que leo más, y otras en las que leo menos,
pero nunca es completamente pesado, siempre le encuentro la vuelta y una vez
que empecé a leer termino enganchada. Lo que me molesta a veces es que para
leer tiene que “obligarme” el colegio o alguien, y no nace de mí aún.
En esta foto estoy con un libro que siempre me contaba
mi mamá
En esta estoy jugando a la "vendedora de libros",los cuáles me contaban antes para después contarles a "mis clientes" de que se trataban. |
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Esta foto la encontré y representa un poco lo que decía de concentrarme,seguro no fué así en ese momento pero en la imagen se me vé con algo electrónico y un libro tirado atrás



Una escritora húngara, que escribe cuentos para niños, me viene a la voz para invitarte a que pensemos ahora juntas razones, no ya para leer, sino para no dejar de hacerlo: "Cada artista, cada escritor, se abre para enseñarnos algo precioso, algo de lo que podemos aprender y algunas veces cuando encontramos obstáculos en el camino nos dan fuerzas para seguir con nuestros sueños y ser cada vez más fuertes. Los libros te forman, te enriquecen, te hacen más tolerante, te abren mundos..."
ResponderEliminarEntonces, bienvenida la escuela que te abre la puerta a ejercer tu derecho a leer o no hacerlo, porque deja de leer quien lee; el que no lee se somete a no elegir, a ser dicho y a conformarse con lo que hay.
Ojalá te crezcan ganas como una picazón que a medida que se rasca, más pica.
Gracias por compartir.