FRUSTRACIONES DE UNA TIPICA
ADOLESCENTE
Me acuerdo de uno de los primeros libros que leí por
motus propio que me lo había regalado un compañero mío de 1er grado por mi
cumpleaños, entre otros regalos indiferentes , lo empecé a leer, era cortito
,simple ,era sobre brujas y hadas se llama “el hada Mau y las perfectas
malvadas “ lo sigo conservando en mi biblioteca por nostalgia y cariño.
No
recuerdo tener un autor/a favoritx, no era muy cotidiano leer, no porque le tenía
mala fama o me aburría, simplemente no lo hacía muy seguido por mi cuenta, uno
que otro libro que leíamos en la primaria que me gustaba como caro dice o
palomas mensajeras, el mar y la serpiente. Recuerdo que este último me gustó
tanto que se lo recomendé a mi papa. Prestar los libros nunca se me hizo mucho
problema nunca tuve mucho valor afectivo, creo que necesito encontrar lo que me
gusta y va a ser mi tesoro.
Leí libros en ingles particular también, me gusta leer
en otro idioma, leí uno sobre la segunda guerra mundial, un asesinato que si no
me confundo lo nombraste en una clase “la pata de cordero” o algo así. Creo que
en otro idioma a veces me resulta un poquito más fácil concentrarme porque al
no usar esas palabras cotidianamente presto más atención ya que hay veces que
palabras que creo conocer en español, pero termino perdiéndome en el relato.
Con la tecnología cambiaron muchas cosas, tal vez unx
ahora lo ve más práctico y barato leer una novela digital, en mi caso
particular me es más difícil concentrarme, me gusta marcar y cuando miro pantallas
por un tiempo prolongado, me empieza a doler la cabeza cosa que no encuentro ni
un poco agradable .
Leí “bestiario “de Cortázar y no creo haberlo disfrutado
como talvez lo disfrutaría con un poco más de lectura encima. Algunas historias
me coparon más y me concentre, otra me distraía muy fácil y no lograba seguir
el hilo. Tengo ganas hace bastante de leer rayuela y esto me frustro.
Creo que debo obligarme a leer más porque creo que lo necesito,
pero en este momento me está costando bastante. necesito encontrar un género que
encuentre interesante, atrapante o un autor o algo para no agarrar un libro
malísimo y frustrarme porque no me gusta o no me concentro o me aburro. No
tengo el habito y si lo tuviese sería más fácil, pero como todo habito necesitas
un poco de esfuerzo y después casi que no lo podes no hacer.
Me rodea gente que lee bastante más que yo, eso me gusta,
pero al mismo tiempo me siento un poco intimidada por así decirlo.
Me gusta ponerme a leer si es en mi casa, en mi cama,
con el celu por si no entiendo alguna palabra y un cuaderno aparte por si
quiero escribir la palabra y su significado. Si es en la calle en algún rincón,
escalón de alguna casa linda en una calle tranquila pero no demasiado. en el
bondi no me gusta mucho porque además de que a veces me mareo un poco si leo en
movimiento, uso mis viajes en bondi un poco más para pensar y sacar
conclusiones del día, escuchar música o anotar algo en mi agenda para no
olvidarme. Una vez escribí en el bondi y me gusto bastante, veía algo por la
ventanilla o en el bondi que me llamaba la atención y de ahí salía un
pensamiento y así otra cosa y otra. De ahí salió un lindo poema.
La literatura en la escuela tiene un sentido más
obligatorio y a veces hasta yo misma busque un resumen de libros para aprobar,
con uno en especial me arrepentí un poco porque no lo leí de fiaca y después me
entere que era alto libro y hubiese estado bueno leerlo.
En estos días estuve revisando la biblioteca de mi
casa y me interesaron algunos libros que próximamente voy a leerlos o al menos
tratar.

Ese libro existe, solo tenés que encontrarlo y no hay otra manera de realizar la búsqueda que leyendo. Se parece a enamorarse.
ResponderEliminarCuando leemos en la escuela, el desafío está en equilibrar placer y deber, en encontrarnos con otros (la lectura sino es siempre en soledad), en ejercer nuestro derecho a pensar distinto y explicar porqué. La literatura es provocación y juego, un viaje a épocas y lugares distintos y distantes a los nuestros. También se trata de aprender nuevas formas de leer y de escribir, de nombrar y nombrarse.
Ojalá encuentres nuevos sentidos, los tuyos, y ese libro que anda por ahí, esperándote para convertirte en lectora.
Gracias por compartir.