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domingo, 22 de noviembre de 2020

Poesías Catalina Casares

  BREVEMENTE  YO


De playa y de ciudad 


Soy aire

soy mar 

movimiento constante 

la nena que se revuelca en la arena 

tristeza en invierno

sol y alegría en verano 

playa y caracoles 

soy la tierra mojada que se me pegan a los pies 

también soy los viajes largos a Buenos aires 


Ahora soy un poco más ciudad, un poco más ruido

invierno y verano en  movimiento

Ahora soy los viajes de 40 minutos en el colectivo

Ahora soy mucho más calor



Mi pequeña burbuja 


Rodeada de todo, nací 

lo que necesitamos para vivir, 

yo lo tenía

Estaba bien,

los demás estaban bien

todos, para mi.


Pero crecí

y ya no estaba todo bien 

yo sí, pero no todos

algunos no tenían para comer

Mis conocidos, sí 

pero no todos 

¿Y por qué?

¿Qué hice yo que ellos no?

¿Qué hicieron ellos?

Solo nací y estaba bien.


Y ahora que sé,

sé que no todos

sé menos 

y ya no está todo bien 

porque no todos están bien 






Salir a caminar por Caballito 


mirar la calle  

ver un hombre de lejos

sentir nervios

sentir su mirada 

penetrar todo mi cuerpo 

sentir impotencia 

escuchar sus palabras 

sentir cómo me ensucian 


me angustio y me enojo

pero no hago nada 

sigo caminando 

tengo miedo 


cruzar la calle

escuchar las bocinas 

escuchar sus gritos

sentir que son para mi 

quisiera gritarles 

quisiera frenarlos

quisiera sacarme el miedo

enfrentarlos

quisiera que paren 


pero ni yo ni nadie hace nada 

sigo caminando por mi barrio

acostumbrada a pasarla mal 

acostumbrada a las bocinas

a los gritos

a las miradas

acostumbrada al miedo

mal, acostumbrada 





domingo, 15 de noviembre de 2020

Poesías por Avril Sigal

 “De donde soy”


Y así

del club al colegio

y al instituto de ingles

directo a la juntada con “amigos” 

de primaria.

Soy del club

mi querido juventud de Belgrano

que me abrió las puertas

me recibió con amor desde el primer dia

uno tan grande que llegó a La Rioja

y volvió con la de oro

Pertenezco al Liceo 9

en el cual pasé la mejor etapa de mi vida

y conocí a las mejores personas.

Pertenezco al instituto de ingles

si supieran cómo odiaba ir

después de seis años 

tengo mi título

y se lo agradezco tanto a mamá…

Y pertenezco al Mariano Acha

la peor etapa de mi vida

los niños son crueles

pero son golpes necesarios

te enseñan qué es la verdadera amistad

quien vale realmente 

se queda,

y no importa al fin y al cabo

porque de adulto se aprende 

a convivir con eso

no soy del todo de aca

ni completamente de allá

soy un poquito de todo

soy quien soy gracias a  eso

y no lo cambio por nada



Fortalecimiento


mis padres enojados, tristes

se preguntan por qué

y me buscan actividades 

para hacer más pasajeros 

los fríos y solitarios recreos.


Uno busca aliados 

cuando se siente solo

pero a los ocho años

es mejor ser de las populares,

que enfrentarse a ellas.


Nunca pertenecí

lo intenté 

pero no me querían

¿Por qué?

mi madre decía que era envidia

mis hermanos me recomendaron 

que hiciera como que no importaba.

Mi papá era el que iba a hablar a dirección 

cada vez que volvía llorando. 


Y como dice el dicho

“Lo que no te mata

te hace mas fuerte”

Me hirieron lo suficiente,

pero no lograron derribarme.


Patín


concentración

tengo que pasar la coreo

me caí

va de nuevo


me pongo en posición inicial

respiro profundo

me enfoco

repaso mentalmente cada paso,

perfecto. 

Mis compañeras me aplauden

gritos de aliento, emoción.

“¡Te dije que podías! solo tenías 

que acomodar la entrada del trompo”

me dice Laura, mi profesora. 


Hoy tocó clase de saltos

llego a casa

y entre quejidos  pido hielo.

Mis rodillas color morado

al igual que mis codos. 

Los observo y río.

orgullo.


concentración 

que en dos semanas hay torneo

me tiene que ir bien 

tengo que clasificar al nacional.


Me llama Cata

“¿Salimos a bailar el viernes?”

me va a odiar

“no puedo, entreno 

el sábado temprano”


Mañana de nuevo

la pista es un poco lejos

pero la mamá de Maite nos lleva.

Se que voy a volver 

a las once de la noche a casa

y tengo que entregar un trabajo práctico.

Bueno,

no espero que el profe lo entienda. 

 

martes, 10 de noviembre de 2020

Escritura de poesía



 Escritura de poesía: Identidad 

por Violeta Méndez



Buenos Aires geométrica 


A los quince años viajé a Londres 

y me dijeron que no vaya por caminos paralelos,

que acá la geometría no tiene lugar

pensé en Capital, en que todos los caminos 

llegan al mismo destino,

pensé en Parque Chas, mi barrio, 

y como es la excepción, como yo

que nunca llego a donde me esperan,

desordenada pero en equilibrio,

que me pierdo en la cuadrícula  

y, aunque me rodean, nunca encuentro 

las paralelas. 



Buenos Aire militante


Qué contradictorio es ser argentine.

Vegetariana y todo, el olor a asado 

me hace sonreír,

me llenan la mente los recuerdos de los domingos;

con mi familia gigante que se queda hasta la noche,

porque el almuerzo se convierte en postre 

y el postre en cafecito y pastafrola.

Me llenan la mente los recuerdos 

del 24 de marzo,

del Encuentro de Mujeres, la marcha del Orgullo, 

del 17 de Octubre y el 8M;

con la multitud rodeándote, 

la familia militante compuesta por hermanes 

de ideología,

se huele el choripan por todos lados y,

aunque yo compre sanguchito vegano,

el olor me hace sonreír.


jueves, 22 de octubre de 2020

Identidad Nacional. Luanda Olivar.

 Identidad Nacional.






Desde que nací,

 convivo entre el puro privilegio. 

Pero no de ese privilegio,

no me malentiendas.

Para mis tatarabuelos españoles, 

nacer 

y tener techo, 

comida, ropa y familia,

es algo que tenés por sentado. 

Para mi ascendencia africana, 

esta piel de porcelana

me brinda una protección

que ellos nunca conocieron. 

Y así convivo. 

Los tatarabuelos de mis tatarabuelos

mataron y esclavizaron 

a los tatarabuelos de mis otros tatarabuelos. 

Nací en Argentina, Buenos Aires. 

El lugar más inhóspito

de nuestro territorio sagrado. 

Este territorio

 que algún antepasado mío saqueó.

La nacionalidad es un invento

del asesino blanco

que mató al indigena

que ya estaba.

¿Ser argentinx, qué es? 

¿Es comer animales

ensangrentados y profanados?

¿es gritar cuando un payaso con camiseta 

le pega a un arco?

Los que alguna vez

nos sentamos al rayo del sol 

desde lo alto de una cumbre

y lloramos en su presencia,

sabemos qué es ser argentinx,

y los espíritus de nuestra tierra

nos enseñan

 cómo se venera.

Mi linaje contrariado

coexiste en mis manos,

en mi sangre, 

en mis ideas y

en mis pies.

Se conectaron en algún punto 

y me parieron acá. 

En tierra robada

para que aprendiera 

a valorarla. 



*



A nadie le gusta

que le pongan en cara

qué es lo que hace mal.

Y yo lo entiendo, 

profundamente.

Pero

 qué hipocresía tan grande

enseñarme a cuidar,

a amar, 

a respetar, 

y luego

enseñarme a masticar 

entrañas de un ser 

que estuvo vivo. 

En Argentina, 

el lugar donde respiré 

por primera vez,

donde crecí,

tomamos ésto 

como algo tan natural, 

como si fuera normal. 

Soy yo 

la irrespetuosa,

cuando insisto en que sepan 

el daño que están haciéndole

a nuestro planeta. 

Si la nacionalidad se basa

en degollar, 

en lastimar, 

en despedazar,

en asesinar mirando a los ojos, 

no quiero tener 

nada que ver

con mi país. 



*




Toda mi infancia 

me la pasé recorriendo el Norte

Un lugar, tan cálido, 

tan dulce.

Retumban los tambores

debajo de los pies, 

como si los muertos y los ancestros

estuvieran todo el año

de carnaval.

El sol te besa la piel

y el viento

lleva cantatas 

a los árboles.

Todos los ojos 

en los que

 poses tu mirada,

serán recordados. 

Soy solo una,

de los miles

que fueron y volvieron, 

pero 

una partícula de alma 

queda atrás

al regresar.


Los que tocaron 

mi tierra, 

lloran 

por volver a verla. 



*



Mis tatarabuelos

eran africanos. 

La famosa cuna del mundo, 

que todos decidieron 

dejar para siempre atrás. 

Negros, 

negros de alma y de piel,

a los que mi país 

se encarga de encasillar

y odiar. 

Mis tatarabuelos, repudiados

por el color 

que les tocó llevar. 

Yo los siento

guiarme,

cuidarme, 

enseñarme.

La sangre 

dentro de mis venas, 

la llevo con orgullo. 

Latinoamérica

 es mi casa. 

Casa de hermanos 

de todos los colores,

de todas las religiones, 

de todas las canciones.

El sol nos despierta 

y nos acuesta

por igual.

Las estaciones 

nos visten de la misma manera. 

Mis ancestros

nunca dejarán 

que los colonizadores 

nos pasen por arriba

nunca más.

Rugen dentro de mí. 

Y aunque

mi propio linaje contrariado, 

me parió

A ellos son los que

no pienso olvidar.