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viernes, 19 de abril de 2019

Biografía Lectora de Florencia Niewod

                DESCUBRIENDO MUNDOS
Mi primer recuerdo relacionado con  los libros era cuando mi papá o mi mamá nos leían cuentos antes de dormir a mi hermano y a mi.Mi casa siempre estuvo llena de libros,además,mis papás siempre me incentivaron mucho a leer; más alla de problemas económicos siempre había algo para libros,no hay tiempo perdido si es leyendo. En consecuencia lograron darle un lugar en mi vida muy importante.
Leer para mi en la actualidad es entrar en mi espacio,dónde puedo ser yo,nada está mal ni bien,puedo usarlo para sacarme el enojo o simplemente para relajarme y adentrarme en un nuevo mundo.
Recuerdo que los libros que más me gustaban en aquel tiempo eran los románticos, teatrales,policiales y de terror. Ahora encontré un genero que me apasiona, los de género dramático y los filosóficos.
La primera saga que logró cautivarme,tanto que llegué a leer todas sus publicaciones fue la de "Caídos del mapa",una novela de María Inés Falconi. Esta trataba un grupo de estudiantes de primaria,que fueron creciendo juntos pasando por diversos problemas y nuevas experiencias hasta llegar al secundario. Me identifique con la novela ya que yo estaba transitando ese mismo camino,el paso a la adolescencia,nuevos amigos,escuela,etc.
En este momento uno de mis libros favoritos, raramente es uno que me hicieron leer en primer año,"los ojos del perro siberiano".Es maravilloso,te hace sentir la historia del protagonista muy cercana,te adentra en la vida del hermano de Ezequiel,quien se enfrenta al sida,la enfermedad que termina siendo mortal;también trata las diversas situaciones que se desenvuelven en su familia y en la sociedad.
Cambiando de tema, todavía no conseguí un autor que me atrape plenamente. Para comprar libros me guío en recomendaciones o simplemente viendo títulos llamativos.
Leer libros en otro idioma es un gran logro,e intentado leer uno que tenía partes en italiano y era interesante,pero no lo pude terminar,no me generaba la misma sensación tener que buscar cosas en el medio de la lectura,no podía concentrarme por completo.
Con respecto al tema de prestar libros no soy tan obsesiva,pero tampoco se lo presto a cualquiera,solo a gente de confianza o alguien que sepa que me lo va a devolver en buenas condiciones. Igualmente me cuesta bastante darlo,siento que estoy abriendo mi intimidad;los que más me molesta dar son los que anoté o subraye. Aveces cuando en un libro  algo me llama la atención o me gusta cómo fue desarrollado,lo subrayó con distintos colores de resaltador o le escribo con lápiz anotaciones en los costados;sé que a mucho gente le parece un crimen, pero a mí criterio es hacer a este que sea único y tuyo.
Mi forma de leer es obsesiva y apasionada,no me gusta saltearme ninguna palabra porque siento que en cada una puedo encontrar algo lindo,también amo releer algunas oraciones para encontrarles el sentido que le quiso dar el autor. Cuando empiezo a leer me olvidó de todo y puedo llegar a estar concentrada 20 páginas seguidas sin darme cuenta de nada de lo que sucede a mi alrededor.
Mi sitio preferido para leer es acostada en el pasto mirando el cielo;pero no siempre puedo estar en esa situación por lo que me acostumbré a leer en mi cama,pero no se asemeja en lo más mínimo. Ademas,a mí parecer el mejor momento para leer es cuando me siento más relajada,no son tiempos planeados,pero en general  lo hago antes de dormir.
No hay lugares en los que odie hacerlo tampoco,pero si hay algunos en los que no logro concentrarme,por ejemplo donde hay mucha gente o música.
Mi biblioteca está basada en todos los libros que leí en mi vida,me cuesta mucho regalarlos o venderlos,ya que siento que en cualquier momento puedo llegar a querer leerlos de nuevo.Ademas son una decoración hermosa,ellos son cada uno de mis sentimientos, pensamientos y momentos únicos.
Algunos de los libros que me identificaron o cambiaron mi forma de ver las cosas son: "La confesión de Micaela" y "Abzurdah",ambos tratan sobre la anorexia y la poca comprensión que hay hacia los adolescentes. En la primaria yo era muy flaca simplemente por genética y siempre me burlaban o decían cosas,sin darse cuenta,sobre anorexia,cosa que a mí me frustraba mucho ya que me estaban comparando con gente que sufría ese tipo de enfermedades terribles y yo no estaba pasando por eso. En esos momentos encontré mi refugio en estos libros,empecé a tener empatía y ver la vida de las personas que lo sufrían y dejar atrás los comentarios de mis compañeros.
Hay muchos libros que no puedo terminar de leer,me es muy difícil llegar al fin de las cosas,soy muy colgada y no puedo seguir horarios de lectura.Por eso mi mayor hazaña podría decirse que es leer libros muy largos o complejos.
A veces necesito leer, escribir,dibujar o pintar,las actividades que me sacan de la realidad,pero no logro hacerlo porque estoy con el celular o tengo tareas que no llegue a hacer,eso me frustra mucho.
Pero cuando me intereso mucho por un libro me sucede algo gracioso:pienso un máximo de hojas que pueda leer en ese momento,de esa manera no acabarlo tan rápido y hacerlo durar más días.
Cambiando al tema de la lectura obligatoria,en general la de la escuela,me genera diversos sentimientos al respecto,cosas positivas y negativas. En  ocasiones dan libros que nunca en mi vida compraría,pero al leerlos puedo descubrir cosas muy interesantes.Tambien pude  encontrar nuevos géneros literarios que no hubiera leído si no era por obligación,ya que pensaba que no me gustaban y que todos los libros que engloban ese genero eran iguales.
La parte negativa de la lectura obligatoria es el tiempo. Ya que,más allá de la organización que genera, para mí los libros son un recorrido y no podés saltearte páginas o no prestar atención en algunas porque no llegas al objetivo. Cada una necesita su tiempo de comprensión y reflexión.
En general la literatura en la escuela, incentiva a la comprensión de los textos y no al disfrute de los mismos. Además,siento que los profesores no se toman el tiempo suficiente para cada texto,sino que dan algunas actividades para resolver,sin llegar a la profundidad del mismo.
En la actualidad existen muchas formas de leer virtualmente,pero a mi gusto no son para nada parecidas. Yo prefiero los libros,no hay nada mejor que poder escribir en el,verlos en tu habitación y así me den ganas de leerlos reiteradamente.
Leer es una conexión con tu libro que no puede entenderse desde afuera,es única y privada,no es igual con una pantalla en medio.

biografia lectora de Paz Renzo


FRUSTRACIONES DE UNA TIPICA ADOLESCENTE
Me acuerdo de uno de los primeros libros que leí por motus propio que me lo había regalado un compañero mío de 1er grado por mi cumpleaños, entre otros regalos indiferentes , lo empecé a leer, era cortito ,simple ,era sobre brujas y hadas se llama “el hada Mau y las perfectas malvadas “ lo sigo conservando en mi biblioteca por nostalgia y cariño.

 No recuerdo tener un autor/a favoritx, no era muy cotidiano leer, no porque le tenía mala fama o me aburría, simplemente no lo hacía muy seguido por mi cuenta, uno que otro libro que leíamos en la primaria que me gustaba como caro dice o palomas mensajeras, el mar y la serpiente. Recuerdo que este último me gustó tanto que se lo recomendé a mi papa. Prestar los libros nunca se me hizo mucho problema nunca tuve mucho valor afectivo, creo que necesito encontrar lo que me gusta y va a ser mi tesoro.
Leí libros en ingles particular también, me gusta leer en otro idioma, leí uno sobre la segunda guerra mundial, un asesinato que si no me confundo lo nombraste en una clase “la pata de cordero” o algo así. Creo que en otro idioma a veces me resulta un poquito más fácil concentrarme porque al no usar esas palabras cotidianamente presto más atención ya que hay veces que palabras que creo conocer en español, pero termino perdiéndome en el relato.
Con la tecnología cambiaron muchas cosas, tal vez unx ahora lo ve más práctico y barato leer una novela digital, en mi caso particular me es más difícil concentrarme, me gusta marcar y cuando miro pantallas por un tiempo prolongado, me empieza a doler la cabeza cosa que no encuentro ni un poco agradable .
Leí “bestiario “de Cortázar y no creo haberlo disfrutado como talvez lo disfrutaría con un poco más de lectura encima. Algunas historias me coparon más y me concentre, otra me distraía muy fácil y no lograba seguir el hilo. Tengo ganas hace bastante de leer rayuela y esto me frustro.
Creo que debo obligarme a leer más porque creo que lo necesito, pero en este momento me está costando bastante. necesito encontrar un género que encuentre interesante, atrapante o un autor o algo para no agarrar un libro malísimo y frustrarme porque no me gusta o no me concentro o me aburro. No tengo el habito y si lo tuviese sería más fácil, pero como todo habito necesitas un poco de esfuerzo y después casi que no lo podes no hacer.
Me rodea gente que lee bastante más que yo, eso me gusta, pero al mismo tiempo me siento un poco intimidada por así decirlo.
Me gusta ponerme a leer si es en mi casa, en mi cama, con el celu por si no entiendo alguna palabra y un cuaderno aparte por si quiero escribir la palabra y su significado. Si es en la calle en algún rincón, escalón de alguna casa linda en una calle tranquila pero no demasiado. en el bondi no me gusta mucho porque además de que a veces me mareo un poco si leo en movimiento, uso mis viajes en bondi un poco más para pensar y sacar conclusiones del día, escuchar música o anotar algo en mi agenda para no olvidarme. Una vez escribí en el bondi y me gusto bastante, veía algo por la ventanilla o en el bondi que me llamaba la atención y de ahí salía un pensamiento y así otra cosa y otra. De ahí salió un lindo poema.
La literatura en la escuela tiene un sentido más obligatorio y a veces hasta yo misma busque un resumen de libros para aprobar, con uno en especial me arrepentí un poco porque no lo leí de fiaca y después me entere que era alto libro y hubiese estado bueno leerlo.
En estos días estuve revisando la biblioteca de mi casa y me interesaron algunos libros que próximamente voy a leerlos o al menos tratar.


Biografía Lectora de Lucía Fancubierta




                                         ¿Amor u odio?


   Mi amor hacia la literatura siempre fue algo muy dudoso. Mi primer libro leído fue como mi primera experiencia emocionante que tuve con uno. El libro era Diario de Nikki de ´´Rachel Renée Russell´´. En aquella época me pareció uno de los mejores, aunque ahora mismo esa opinión cambió rotundamente. Mientras lo leía, recuerdo haberle dicho a mí mamá que, en mi mente, parecía estar viendo una película, que todas las escenas leídas eran imaginadas en mi cabeza y ese era, y es, el principal motivo para que seguir leyéndolo. Actualmente, el libro tiene que ser entretenido, para así mi cabeza pueda imaginarlo y hacerme enganchar con la trama, si no era así, normalmente me distraigo.

   Desde pequeña, mi curiosidad e interés por la literatura fue escasa, por ende, el terminar un libro para mí siempre fue un gran desafío. Realmente me dolía no poder terminar ni siquiera El Principito, pero, siendo honesta, antes no llegaba a comprender el porqué, ya que, aunque estaba leyendo un libro muy interesante, simplemente me colgaba y tardaba días para poder encontrarle el ritmo de nuevo. Hoy, puedo pensar en una respuesta clara, la pereza. Y en este último año, donde tuve experiencias no muy buenas con la literatura escolar, podría admitir que realmente soy flojera cuando se trata de los libros. Tal vez por eso a veces no me dan ganas de leer, sabiendo que las probabilidades de no tener ganas de terminarlos es grande.

Resultado de imagen para el principito   Hubo más de una vez que la escuela intentó mostrarme el gran arte de la literatura. Muchas de esas veces, estuve en desacuerdo con la elección de libros, y el principal motivo fue el aburrimiento y poco interés que tenía con tal. Aunque, actualmente pensando, tampoco podría culpar a los profesores, era su trabajo y supongo que la intención era mostrarnos lo que significa tener un mejor desarrollo tanto como escritor y también como lector. Sin embargo, eso no cambiaba que, el apenas pensar leer algo que me sentía simplemente obligada a hacerlo, no me llamaba para nada la atención. Y por eso, las mayores veces no me sentía cómoda en la materia de lengua y literatura. Por suerte, este año no son como los demás, ya que los cuentos leídos hasta hoy en día consiguieron ser de mi gusto, y por ahora no tendría mucho para quejarme.

   Nunca fui alguien de tener una biblioteca enorme de libros, con suerte llegaba a tener unos cinco o diez. Recuerdo haber prestado mi libro favorito, en aquel momento, para una antigua amiga, juro haberme arrepentido de hacerlo hasta hoy. Siempre fui y soy muy cuidadosa con mis cosas, prestar algo que realmente le tenía una pasión era difícil para mi. Al recibir nuevamente mi libro de ella, volvió sucio, la capa dura estaba casi rota, tenia las hojas como si estuvieran mojadas. Me sentía muy mal al saber que su interés en cuidar un libro ajeno era mínimo, tanto al punto de entregarlo en ese estado. Después de aquello, era muy raro prestar un libro mío.

   Y aunque tenga pequeños problemas con los libros, luego de intentar leer muchos de ellos o de llegar a prestárselos a personas equivocadas, conseguí tener una gran ayuda en la ortografía y redacción, como también en buscar mis gustos y el interés por escribir algo. Cuando creía no encontrar el libro perfecto para mí, comenzaba a crear mis propias historias, mis propios mundos. Y eso, en unos cuantos años, me interesó. Tanto para llegar al punto de querer estudiar en un futuro letras. Aunque ese plan ya no era atrayente para mí, no ahora.
















Biografía lectora de Catalina Casares

                                         
                                                          Mi desamor con los libros </3


   De chiquita amaba leer y amaba que me lean, mi mamá me leía casi todas  las noches antes de dormir,  tenia un libro que me gustaba mucho que se trataba de un perrito que perdía su osito y yo le pedía que me lo lea todas las noches, tanto que ya me lo sabia de memoria y mientras me lo leía yo lo repetía con ella. También me leían muchos cuentos de  María Elena Walsh, entre ellos "los cuentopos de gulubú"
estaba encantada con esos cuentos, ella tenia una forma de escribir que a mi me gustaba y atrapaba mucho.
A medida que fui creciendo empece a leer sola,  leí "Dailan Kifki el elefante" de María Elena Walsh,  creo que gracias a ese libro me enamore mucho más de la lectura y quede encantada.


 En tercero me acuerdo de ir a dirección a pedirle a mi directora que me recomiende libros, ella ahi tenía una biblioteca llena de libros infantiles, siempre me leía un pedasito de los libros que me prestaba y a mi me fascinaba porque los leía con muchísima gracia.
 Me recomendó, entre ellos, "Natacha" de Luis Maria Pescetti, "Ruperto" de Roy Berocay, "Diminuto" de Liliana Cinetto, esos fueron libros que me marcaron bastante y me gustaron mucho, leía todas las noches en mi cama, que siempre me resulto muy cómodo ya que era un lugar que me relajaba bastante, también me gustaba leer en mi jardín con el ruido de los pajaros y el solcito calentandome.
 Me acuerdo también de haber leído "Viaje al río de la plata" de Ulrico Shmidel con mi papá, leíamos casi todas las noches un ratito, me gustaba porque era un libro interesante ya que a mi siempre me entretuvo un poco la historia  y además era compartir algo con mi papá. A veces el me lo leía a mi y otras se lo leía yo. Me gustaba leer en voz alta, siempre que podia les leía mis primitos más chiquitos o a mis hermanos.
En 4to grado mi maestra de Practicas del Lenguaje nos hizo leer cuentos de Cortázar y fue mi mayor frustración, eran libros muy complejos para una nena de 10, no me entretenían ni los entendía. Eso me generó un gran desencuentro con Julio Cortázar y a pesar de que me recomienden sus libros todavía nunca pude leer y valorar un libro de él. En esa época ya no leía tanto.
    Luego de eso, cuando nos mudamos a Buenos Aires, mi nuevo colegio tenía una biblioteca enorme llena de libros por conocer, y encontré en 6to grado "Caídos del Mapa" de María Inés Falconni, mi escritora favorita desde entonces. Su saga me atrapó muchísimo, era capáz de leer un libro entero de esos en un día y lo hacía.  Quede fascinada y gracias a ella volví a leer mucho más y leí muchos libros de ella entre ellos también su saga de "Fin de semana en el paraíso" que también me gustó mucho ya que tenían el formato novela comedia romántica que a mi me enganchó muchísimo.

    Toda mi vida leí bastante hasta que empecé la secundaria y me olvide completamente de lo que era leer, engancharse con un libro ya no me pasa hace muchísimo. El último libro que leí y me engancho fue en febrero de 2016 antes de empezar la secundaria, llamado "Quién conoce a Greta Garbo" de Norma Huibodro, una novela policial de adolescentes, ese fue el último libro que disfrute realmente.
 Luego de eso empezó mi desamor con los libros y ya no leí más, siempre trato de engancharme con alguno pero me cuesta muchísimo, ya no me gustan como antes. Ahora ya ni leo, con suerte leo los que me manda el colegio que casi nunca me gustan, me cuesta muchísimo terminarlos y los terminó sin entender. Es que mi cabeza solo esta pensando en terminarlo y no me concentró realmente en la lectura. Pienso en otras cosas, escucho música y me distraigo completamente.
     En mi cuarto solo tengo una pequeña biblioteca con los libros que me gustaban antes, cuando leía, pero esa biblioteca ya no crece, se quedó estancada, hace como tres años que no agrego nuevos libros.   A veces esta más vacía, eso si, porque algo que me gusta es prestarlos y que la gente se enamoré de esos libros tanto como yo en su momento.
    Me gustaría volver a leer, volver a sentir lo que sentía antes cuando me atrapaba un libro, volver a divertirme con ellos. Pero por ahora no puedo, no me sale, no me encuentro con los libros y ya nos los disfruto.

jueves, 18 de abril de 2019

Biografía Lectora de Julieta Perez Medrano

Mi primer recuerdo relacionado con los libros fue escuchar a mi abuela contarme el cuento de "La Cigarra y la Hormiga". El primer cuento que recuerdo haber leído fue "Me Llaman la Nena Nueva" de Mercedes Pérez Sabbi y la primera novela "El Secreto del Tanque de Agua" de María Inés Falconi. Mis autores favoritos cuando era niña eran los hermanos Andersen. Leo habitualmente libros en Castellano y otras veces en Portugués. Me considero una lectora de librería. Me gusta prestar mis libros pero solo si considero que la otra persona tiene la voluntad y responsabilidad de cuidarlo.
 La tecnología provocó que mis hábitos de lectura bajen su rendimiento. Reconozco que ahora es más difícil sentarse a leer sin desconcentrarse viendo el celular. Mis sitios preferidos para leer son mi habitación, porque me siento relajada y es un ambiente que me hace sentir mucha paz. Otros sitios en los que me gusta leer es en mi terraza y en alguna cafetería tranquila. Los sitios en donde no puedo leer es en el curso y en el colectivo, porque son lugares muy ruidosos. Dentro de mi biblioteca tengo libros de misterio, amor, fantasía y terror. Entre lo que más destaca, tengo la colección entera de los libros de Agatha Christie y muchos libros de Stephen King. Stephen King me gusta mucho a pesar de que sea muy criticado por la cantidad de detalle que tiene en cada narración. Mi libro favorito de mi biblioteca es “Los Vecinos Mueren en las Novelas” de Sergio Aguirre, me parece un libro brillante y puedo leerlo miles de veces y no cansarme de profundizar y descubrir cosas nuevas. Suelo marcar los libros con lápiz cuando hay partes que me parecen que tienen alguna relación más profunda con cosas nombradas anteriormente en el mismo libro y también cuando se nombra alguna película, libro o canción porque siempre me da mucha curiosidad. Los libros que me marcaron la vida fueron “El Ruiseñor y la Rosa” de Oscar Wilde, “Siddharta” de Hermann Hesse, “El Mundo de Sofía” de Jostein Gaarder y “1984” de Orwell. Los libros que no pude terminar de leer fueron “En el Camino” de Kerouac y “Holtus” de Cezilla L Lontrato. Sinceramente, no tengo un autor favorito aún. Mi género favorito es Fantasía, me encantan los libros que tienen Duendes, Elfos (todos los seres que pertenecen a la mitología nórdica en general), etc. También me encanta la mitología griega. Mi mayor hazaña como lectora fue leer un libro de 676 páginas en dos días sin perderme en ningún momento. Mi mayor frustación como lectora es no poder llegar a descubrir libros geniales ya que existen demasiados en el mundo. Leo porque me despeja muchísimo, además de relajarme. Me encanta poder imaginarme todo un libro en mi cabeza y que al recordarme ese libro se me vengan pequeños fragmentos como si fuesen una película. A veces dejo de leer porque me enfoco en otras cosas como en la música o la fotografía, pero cuando sí me molesto conmigo misma por dejar leer es cuando lo hago de una manera inconsciente por estar mucho tiempo rodeada de tecnología. Creo que la lectura no debe ser obligatoria porque, más allá de que sea muy necesaria, no se le puede obligar a alguien a leer. Sin embargo, siempre estamos leyendo cosas y no existe una persona a la que no le guste leer, sino personas que todavía no encontraron el qué es lo que les gusta leer. El sentido que generalmente tiene la literatura en la escuela es el “qué” leer, sin darle significado ni profundizar en los textos. El sentido que debería tener la literatura en el colegio sería el enseñar el “cómo” los lectores usan sus herramientas para escribir y con que intencionalidad lo hacen. Por otra parte, suelo leer a la noche, porque siento que es el momento más tranquilo y purificador del día.
Hay libros que dejan marcas en el cuerpo como en los que lloramos, pero creo que la huella sobretodo suele ser mental. Un libro nos puede hacer darnos cuenta de cosas que no veíamos antes, puede hacernos cambiar y ver la vida con otros ojos.
Mi manera de leer suele ser la clásica, de principio a final sin saltearme nada. Sin embargo, cuando me pierdo en alguna parte vuelvo a leer todo y voy subrayando cosas que me parecen interesantes.

Biografía Lectora de Malena Arellano


Mi naturaleza como lectora
La verdad que no me acuerdo exactamente cuando fue que empecé a leer porque es algo que siempre tuve incorporado en mi vida, siempre leía con mi papá, mi mamá, mi abuela, desde que tengo memoria. Me acuerdo que tenía todos los cuentos de Graciela Montes, María Elena Walsh; esos son, seguramente, los primeros libros que recuerdo haber leído, y que leí durante toda mi infancia.




Durante la primaria me acuerdo que leía los libros que leían todas mis compañeras, o la mayoría, que eran libros más comerciales como Bajo la misma de estrella de John Green. En ese momento me encantaba, y ahora me doy cuenta que no era tan increíble como yo pensaba que era, después de haber leído otros libros que me hicieron pensar o analizar más las cosas.
Me encantaría decir que mi biblioteca está llena de libros que me gustan, pero la verdad es que no tengo muchos y los pocos libros que tengo son casi todos libros comerciales que eran los que solía comprar antes. Ahora casi siempre leo libros prestados o que son de mi papá o que eran de mi mamá, como libros sobre el feminismo; y podría decir que ahora esos son los libros más interesantes que tengo y son los que más me gustan, y uno de ellos lo estoy leyendo ahora.
Me gusta mucho que me presten libros, más cuando es un libro que a esa persona le gusta mucho porque siento que me está prestando una parte de sí misma que capaz no se muestra en la vida, pero se puede ver en los libros que lee.
Yo no suelo prestar libros, no porque no quiera sino porque no tengo muchos y los que tengo no me gustan como para prestarlos.
Suelo leer en mi casa, generalmente en la terraza o en mi cuarto, cuando no hay gente porque siento que es cuando tengo más silencio y más paz, y puedo estar yo sola con mis propios pensamientos y el libro. No me gusta para nada leer en espacios públicos, menos cuando hay ruido porque me distraigo con todo y no puedo concentrarme en el libro, tengo que volver a leer una y otra vez para entender y eso me molesta mucho, cuando tal vez el libro es fácil de leer y no tiene mucho que analizar.
Todavía no tengo un autor o  libro favorito, siento que no encontré EL libro que me haya cambiado la vida, pero me encantaría encontrarlo (estoy abierta a recomendaciones). Creo que esa es una de las razones por las que todavía no me enganché del todo con la lectura. Para tener ganas de leer y tomarme el tiempo de hacerlo, generalmente, me tiene que llamar mucho la atención e interesarme mucho un libro, aunque trato de leer lo más que puedo, creo que no leo tanto como quisiera pero intento leer, por lo menos, en el celular (aunque me molesta bastante, es donde más suelo leer). En el celular tengo varios libros y no me gusta leer ahí como leer un libro físico pero me facilita bastante la lectura, ya que puedo encontrar todo tipo de libros de manera más fácil y, también puedo leer no solo en castellano, sino también en inglés, que se me dificulta más a la hora de encontrar un libro físico.
Cuando leo no me salteo páginas ni lo leo desde el final, a menos que me ponga de acuerdo con alguien o sea para algún ejercicio de la escuela, necesito leer el libro entero, por eso tampoco me gusta dejar libros por la mitad, me genera mucha intriga ( a menos que el libro sea muy aburrido claramente).
Me molesta mucho las faltas de ortografía que, generalmente, hay cuando lees en internet. Hay muchos libros que por ahí están mal editados, con mala puntuación, y eso me genera mucha ansiedad.
Con respecto a la lectura obligatoria me parece que, por un lado, está buena porque hace que la gente que no lee tanto o no está acostumbrada, empiece a leer, pero, por otro lado, hay personas que les deja de gustar la lectura porque los libros que se leen en el colegio son casi siempre los mismos y, por ahí son un poco aburridos, o no son cosas que nos interesa leer, entonces le saca un poco la magia a lo que es la lectura y al momento de sentarse y prestarle toda tu atención a un libro; además de que lo tenes que leer en un tiempo determinado y cada persona tiene su ritmo de lectura y de análisis, por lo que, a algunas personas se les dificulta más. También creo que debería tomarse un poco en cuenta la opinión de les alumnes a la hora de elegir el libro, obviamente teniendo en cuenta el programa y los temas que hay que ver, pero sabiendo que les alumnes están disfrutando del libro, sería muchísimo mejor.
Dicho todo esto, quiero decir que me encantaría que todo el mundo se tomara el tiempo de leer de vez en cuando, porque es algo que te abre la cabeza completamente y te cambia la vida, además de que te educa de muchas formas y te ayuda mentalmente, o por lo menos a mi.