Biografia
de lectora de Avril Sigal
Mi pasión por la lectura comenzaba por
mitad de quinto grado de primaria, cuando una amiga me presto el libro “Caídos
del mapa” una saga que rápidamente me atrapó y que si hoy en día miras la
biblioteca que tengo en mi cuarto, están los once libros de esta seguidilla.
Toda mi infancia, de aproximadamente desde cuarto o quinto grado, hasta primer
año de secundaria, leía muchas novelas infantiles de María Brandan Aráoz, como
su entretenida saga de “Detectives”, que son de las que más recuerdo. Al empezar
la secundaria ya comencé a leer más de Jhon Green, como “Bajo la misma estrella”,
“Buscando a Alaska” (uno de mis libros favoritos en cuanto a novelas juveniles)
o “Noches blancas” no solo escrito por él, sino que también participaron Lauren
Myracle y Maureen Jhonson. Los libros más recientes que leí fueron “la Reina
roja” de Victoria Aveyard y “Matar a un ruiseñor” de Harper Lee, dos libros que
amé completamente de principio a fin.
Siempre considere que los libros están para
compartirlos y para compartir lo que este te transmitió con otras personas, por
eso me parece algo muy lindo prestar libros, siempre y cuando vuelvan en las
mismas condiciones que fueron entregados. En lo personal, adoro que me
recomienden libros y que se ofrezcan a prestarlos, y es algo que yo también hago.
También hay nuevas modalidades de leer libros en un e-book, para no gastar tanto
dinero en los físicos, pero yo opino que no hay nada más lindo que tener un
libro en tus manos.
Leer es algo bellísimo, me relaja, me hace
pensar, me renueva la imaginación y me transmite emociones que quizá una película
no lo hace por el simple hecho de que ya te da a entender que va a pasar y
resume todo en una escena. En cambio, el libro quizá tiene capítulos y capítulos
explayando una situación con miles de sentimientos y momentos importantes y esenciales,
que le van a dar al lector espacio a enamorarse de lo que lee, y con eso no
quiero decir que el cine no lo haga, sino que yo siento que el libro lo logra
mejor porque deja que imagines toda la situación como quieras. Y ¿qué mejor que
leer cómodo en la cama acompañado de un café y música de fondo?
Nunca experimente el hecho de marcar
libros o subrayarlos y es algo que sinceramente me gustaría aprender a hacer
este año. Aunque cuando estoy obligada a leer algo, como por ejemplo del
colegio, suelo prestar más atención y marcar cosas que creo importantes y quizá
no lo disfruto tanto como cuando leo algo que me gusta, y no significa que después
no termine disfrutando lo que leí para el colegio. Me parece importantísimo tener
literatura en el colegio, pero más importante tener una profesora que le guste
la materia y la explique con tanta pasión que te dan ganas de querer leer y
escuchar lo que tiene para enseñar, y espero poder aprovechar este año para
hacerlo y aprender a leer correctamente.
Si hablamos de géneros literarios, mi
favorito es “novelas ficcionarias”, de todo tipo. Me encantaría poder leer
todos los días y esa es una de las cosas que me frustran, el hecho de no tener el suficiente
tiempo como para leer. Otra cosa que detesto es dejar un libro por la mitad,
pero la más real y la que a la mayoría nos afecta, es el precio de los libros.
Me gustaría dedicar un párrafo
exclusivamente a un libro que me cambio la vida que fue “Carta de amor
a los muertos” así que lo voy a hacer: Es un libro que habla de una chica
llamada Laurel, que les escribe cartas a sus referentes musicales que han
fallecido, para una tarea que le da su profesora de literatura. Les cuenta a estos difuntos acerca de la muerte de su hermana May. Les escribe a cantantes que han muerto jóvenes
al igual que su hermana, como Kurt Cobain, Amy Winehouse, Jim Morrison, Janis
Joplin, entre otros. Y una frase que me marco muchísimo de este libro (que por
cierto está escrita en la contratapa como frase principal) es: “crecer es
doloroso. Muchas veces hay un mundo secreto que tarde o temprano hay que
enfrentar”. La última carta que Laurel escribe es dedicada a su hermana. Este libro
cambio mi forma de ver la muerte y entendí que solo muere quien se olvida, y que
una tarea de literatura puede convertirse en mucho más que una simple tarea.
Para cerrar esta autobiografía de lectora
quiero destacar lo importante que es leer, y que leer libera, abre la mente y
aquel que nunca se encontró con un libro, que lo siga intentando porque
encontrar tu libro, el libro que te mete en el mundo de la literatura, es de
las cosas más lindas. Leer es un camino de ida.
Leer es comprender. Leer literatura es comprender y comprenderse. Quizá por esta razón haya tantas personas que no quieran leer, porque, al entrar en un libro, posiblemente, no deseen entrar dentro de sí mismas, o sí, pero no mediante un libro, que nos pide tiempo, compañia, responsabilidad. Leer por diversión o distracción es un buen motivo, aunque lo que distrae puede atraer hacia sí al que quiere alejarse y así termina por encontrarse. Leer por obligación resulta siempre un desafío: encontrarnos con otros (la lectura sino es siempre en soledad), ejercer nuestro derecho a pensar distinto y explicar porqué. También se trata de aprender nuevas formas de leer y de escribir.
ResponderEliminarLeyéndote queda clarísimo que cuando nos comprometemos con la lectura, salimos transformados de ella.
Ojalá el trabajo que compartiremos desde ahora te lleve a lecturas que sean nuevas experiencias significativas para tu vida.
Gracias por compartir.