Lápiz, palidez.
El blanco
papel le temía a ese gigante que se le acercaba, queriendo corromper la
tranquilidad de su vacío. Pataleaba, escondiéndose del tacto, buscando así
frenar con la herida expuesta de las palabras ajenas. Le cegaba la oscuridad de
la compañía, le dolía la punta tajante que lo exponía. Más crudo fue su final,
doblado en mil partes, encerrado entre paredes a cielo abierto.
Poesía Fitness
-¡Arriba
esa mano! ¡Que no pare, sigan, sigan al ritmo del pulso! ¡Dale que faltan dos
versos más para quedar bellas, bellas para el verano! ¡Escriban, escriban,
sigan escribiendo, dale que se puede! ¡Dale, dale, tres palabras más y
terminamos!
Pasión
Con su
melodía desencadenó un llanto que todavía canta.
Atajos en Oferta
¡Llame al
0800-soledad y consígase un acompañante!
Porcelana Tibia
Se acabaron
las dudas endebles, las certezas lo moldearon hasta quebrarlo.
Verdades
Pintó su
pared tapando la humedad. Lluvia, tras lluvia, tras nubes y más lluvias, los
pedazos de pintura fueron cayendo sobre su piso. Uno de ellos cayó sobre su
cabeza, asfixiándose con su llanto.
Desayuno
La tosté
aunque su piel ya estaba quemada. La mermelada sirvió para apaciguar el
desagrado.
Sed
¡No se haga
más problema si su cintura excede los 60 centímetros o sus brazos parecen
escuálidos! Con esta nueva loción, nadie podrá resistir probar un poco de vos.
Bernand Herrmann – Psycho
Con la
compañía de la púa agasajando el plástico, mis manos danzaban en el vino tinto
de la bañera.
Buen trabajo. Chispas de ingenio y creatividad, aunque solo aparecen en algunos de los textos. No siempre funciona el recurso o el giro elegido para sorprender al lector. A veces, la intencionalidad de la historia a recuperar no es clara.
ResponderEliminarEn algunos no se alcanza la narratividad imprescindible en un microrrelato (planteamiento, nudo y desenlace), ya que no transmiten una historia completa. Así, lo fragmentario se confunde con lo breve: la brevedad supone ser capaz de condensar una historia a pesar de no contar con muchas palabras.
NOTA: 7+