"Turbulencia"
"Diagnóstico Errado"
Golpeé la madera desesperado pero no me escucharon por encima de sus llantos.
"El Juicio"
Uno por uno los fue nombrando. Días estuvimos ahí parados. Y cuando por fin se calló, me echó. ¡Qúe hipocrita! Comó si Él no lo hubiera permitido, Todopoderoso las pelotas. Abajo me van a saber valorar.
"Antojo"
Sierra a motor__________________899$
Saborizante de carne_____________27$
Total: 926$
Gracias por comprar en Walmart. "Ahorre dinero, viva mejor".
"Crecer"
Mi papá me soltó la mano y me dejó elegir. Arriba del caballo más lindo de todos giré hasta marearme, arriba y abajo, un circulo interminable. Cuando bajé mi papa no estaba más y cuando quise volver a subir, no pude.
"Venganza"
Alumbrado por la luz de la luna llena y al ritmo de tambores y cantos indescifrables ardió. Su piel cayó al piso y junto a ella cayeron capas y capas de engaños, manipulación, odio que se desplegaron frente a nuestros ojos corroborando lo que ya sabíamos. ¡Justicia! -gritamos-, por nuestras hermanas que se levantan con las llamas que destruyen a su destructor.
"Propiedad privada"
Llevé a mi amiga Anna a pasear por Recoleta; era su último día antes de volverse a Berlín y me pidió que le hiciera de guía. Paseamos por Plaza Francia, por el Centreo Cultural y recorrimos el cementerio lo que quedaba del día. Le conté las historias que conocía, la asusté y la hice reír; la pasamos bien. Pero al doblar una esquina nos encontramos con un mausoleo abierto, no era el primero que veíamos pero algo nos llamó la atención: como si lo hubieran pulido todos estos años, se reflejó el sol sobre la perfecta redondez de un cráneo. Entre arcadas y palpitaciones me alejé los más rápido que pude, pero Anna se quedó y volvió unos minutos más tarde a reencontrarse conmigo y preguntarme por qué había reaccionado así y burlarse de mi cobardía.
Años más tarde Anna volvió a Buenos Aires y me comentó que después de dos días de decorar su repisa con la calavera, no la volvió a ver. Regresé al Cementerio, y ahí estaba resplandeciente el cráneo, junto al resto de su dueño que había tomado la precaución de cerrar con llave esta vez.
"Tsunami"
Veo como baja la marea y me siento a admirar el paisaje. No me importa, igual sé nadar.
"Serpiente"
Mmmmm... el dolor no significa nada frente al inmenso placer de vivir...
Mis dientes encuntran la pielcita de mi dedo y tiran para abajo, los pelos de mis brazos se enredan en mi boca y mi clavicula cruje al romperse. Al mismo tiempo crezco. Mmmmm...
"Mona Lisa"
¡Quédense ustedes 15 horas ahi sentados! Se me acalambraron las piernas por eso el medio llanto.
"Hora del té"
Cuando llegó la reina la hicimos chiquitita y la hervimos en la tetera. Nos reímos como locos.
"Venganza"
Alumbrado por la luz de la luna llena y al ritmo de tambores y cantos indescifrables ardió. Su piel cayó al piso y junto a ella cayeron capas y capas de engaños, manipulación, odio que se desplegaron frente a nuestros ojos corroborando lo que ya sabíamos. ¡Justicia! -gritamos-, por nuestras hermanas que se levantan con las llamas que destruyen a su destructor.
"Propiedad privada"
Llevé a mi amiga Anna a pasear por Recoleta; era su último día antes de volverse a Berlín y me pidió que le hiciera de guía. Paseamos por Plaza Francia, por el Centreo Cultural y recorrimos el cementerio lo que quedaba del día. Le conté las historias que conocía, la asusté y la hice reír; la pasamos bien. Pero al doblar una esquina nos encontramos con un mausoleo abierto, no era el primero que veíamos pero algo nos llamó la atención: como si lo hubieran pulido todos estos años, se reflejó el sol sobre la perfecta redondez de un cráneo. Entre arcadas y palpitaciones me alejé los más rápido que pude, pero Anna se quedó y volvió unos minutos más tarde a reencontrarse conmigo y preguntarme por qué había reaccionado así y burlarse de mi cobardía.
Años más tarde Anna volvió a Buenos Aires y me comentó que después de dos días de decorar su repisa con la calavera, no la volvió a ver. Regresé al Cementerio, y ahí estaba resplandeciente el cráneo, junto al resto de su dueño que había tomado la precaución de cerrar con llave esta vez.
"Tsunami"
Veo como baja la marea y me siento a admirar el paisaje. No me importa, igual sé nadar.
"Serpiente"
Mmmmm... el dolor no significa nada frente al inmenso placer de vivir...
Mis dientes encuntran la pielcita de mi dedo y tiran para abajo, los pelos de mis brazos se enredan en mi boca y mi clavicula cruje al romperse. Al mismo tiempo crezco. Mmmmm...
"Mona Lisa"
¡Quédense ustedes 15 horas ahi sentados! Se me acalambraron las piernas por eso el medio llanto.
"Hora del té"
Cuando llegó la reina la hicimos chiquitita y la hervimos en la tetera. Nos reímos como locos.
Chispas de ingenio y creatividad y un buen trabajo que logra captar los mecanismos del microrrelato en la mayoría de los textos. No siempre funciona el recurso o el giro elegido para sorprender al lector. Para que sean excelentes deberías buscar el modo de proponer una lectura activa, que sorprenda e invite a les lectores a rellenar los huecos de lo no dicho, que vaya más allá de la lectura.
ResponderEliminarNOTA: 8