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sábado, 19 de octubre de 2019

Lee con casco, por Emilio Campano


Tragar saliva
Y luego de analizar peligros, se tiró a la pileta.

Veintisiete
Ese fue el primer día en el que uno de ellos no cayó en cuatro patas.

Galope familiar
Hasta yo sentí la patada, tenía solo once meses, y solo dos fuera de mí.

Almohada
Le decía que los dolores de cabeza por las noches era por el cansancio, pero luego de observar bien me equivoqué, pero ya era tarde.

Visita al doctor
Era inmenso, mórbido y putrefacto, supuse que estaba muerto cuando prendí ese cigarro.

Santa planta
Ayudó a mi madre con sus dolores en las articulaciones y a mi primo con sus ataques epilépticos, pensaba mientras oía esposas cerrarse.

Con sombrero
Parecía que con tanta niebla no encontraría nada hasta que se para delante de lo que parece ser un tacho de basura. Me tapé con los diarios y me volví a dormir.

Oasis
Cuando llegó alucinó que no estaba.

10044
Los leones me desgarraron el torso, pero lo más desgarrador fue su dedo hacia abajo.

Historias en pañuelos
Le hicieron estallar la cabeza como la Molotov qué les diré.

1 comentario:

  1. En tus textos se ve un resultado desparejo porque solo en contadas ocasiones se logra captar el mecanismo y las características del microrrelato. Hay ideas ingeniosas pero aunque en algunos no se alcanza la narratividad imprescindible en un microrrelato (planteamiento, nudo y desenlace), ya que no transmiten una historia completa. Así, lo fragmentario se confunde con lo breve: la brevedad supone ser capaz de condensar una historia a pesar de no contar con muchas palabras.
    Rever errores de tipeo.
    NOTA: 7-

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